Un abrigo largo de mujer con una línea clásica y elegante, de esos que funcionan temporada tras temporada. El tejido de espiga mezcla tonos crudos, beige y gris muy suaves, aportándole textura y ese aire de sastrería tan característico de este tipo de abrigo.
Su corte recto y alargado tiene una caída relajada, con solapas amplias y cierre cruzado de botones. El detalle más especial está en el cuello: al levantarlo aparece un contraste de pana marrón en el interior, un pequeño toque diferente que le da mucha personalidad.
Es un abrigo con presencia pero fácil de llevar, pensado para poder poner debajo jerséis y prendas de invierno sin perder su bonita forma.
Composición: 50% otras fibras, 30% poliéster reciclado y 20% lana.