Esta falda blanca de encaje es de esas prendas que te pones y automáticamente parece que el look está mucho más hecho, aunque realmente no hayas pensado demasiado qué ponerte. Tiene un aire romántico y boho súper bonito, pero sin resultar demasiado arreglada, así que es muy fácil llevarla tanto a diario como en planes un poco más especiales.
Los detalles de encaje son lo que la hace tan especial. Le dan muchísima textura, movimiento y ese efecto delicado que queda precioso al caminar. Además, el bajo acabado en pico hace que tenga una caída súper bonita y un rollo muy diferente a la típica falda larga lisa.
Queda genial con camisetas básicas, tops sencillos, chaleco vaquero o incluso con una sudadera para darle un toque más relajado. Es la típica falda que funciona prácticamente con todo y que en verano te soluciona un look entero sin esfuerzo.
El color blanco roto además aporta muchísima luz y combina súper bien con tonos tierra, beige, denim o accesorios de rafia y cuero. Tiene ese estilo fresco y natural que nunca pasa de moda y que siempre apetece llevar cuando hace buen tiempo.
Una falda larga de mujer ligera, cómoda y con muchísimo encanto para quienes buscan prendas especiales pero fáciles de llevar de verdad.
Composición: 58% algodón, 42% poliamida. Forro: 100% poliéster